El incremento del despliegue militar estadounidense en el Caribe ha llevado al gobierno de Nicolás Maduro a solicitar apoyo a sus aliados internacionales, entre ellos Rusia, China e Irán, para defender el territorio venezolano ante una posible escalada de acciones militares bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico.
Rusia admitió haber mantenido contactos con Caracas sobre este tema, mientras que China dejó entrever su respaldo, aunque aclaró que su cooperación con Venezuela “no va dirigida contra ningún tercero”.
No obstante, expertos internacionales consideran que el apoyo de estas potencias sería más diplomático que militar. Consultados por Efecto Cocuyo, analistas señalaron que Moscú, Pekín y Teherán mantendrían su respaldo dentro de los marcos de cooperación ya existentes, sin llegar a comprometerse en un enfrentamiento directo con Estados Unidos.
El abogado y especialista en Derecho Internacional Mariano de Alba explicó que Maduro ha intensificado los preparativos ante una eventual acción militar, incluso una que pudiera tenerlo como objetivo directo. “Está haciendo uso de los acuerdos con Rusia, China e Irán, que abarcan cooperación política, económica y también militar”, precisó.
Aunque los tres países mantienen diálogos abiertos con Washington en distintos ámbitos, los internacionalistas advierten que, de escalar un conflicto armado, la ayuda a Caracas sería limitada y centrada en apoyo técnico o diplomático, más que en una intervención directa.