El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela —oficialmente anunciado hace una semana— ha traído consigo ingresos de recursos económicos y cierto giro en la política bilateral, pero también ha generado preocupaciones sobre el futuro de las solicitudes de asilo de ciudadanos venezolanos en territorio estadounidense, según expertos.
Aunque la normalización diplomática aún no ha producido resultados tangibles inmediatos para amplios sectores de la población venezolana, especialistas en migración advierten que podría afectar el acceso al asilo en Estados Unidos para quienes buscan protección internacional.
“El asilo como figura de protección puede verse debilitado”, afirmó el abogado Avelino González, especialista en temas migratorios, quien explicó que cientos de venezolanos que actualmente tienen solicitudes de asilo en trámite podrían quedar en una situación de mayor vulnerabilidad.
González señaló que esta posible afectación ocurre en un contexto en el que muchos venezolanos buscan alternativas migratorias tras quedarse sin el Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, un estatus que anteriormente les ofrecía protección legal mientras se revisaban otras formas de regularización.
La incertidumbre se produce mientras ambos países avanzan en la reapertura de embajadas y la reactivación de relaciones consulares, un proceso que, según analistas, podría transformar también el enfoque de las políticas migratorias entre Washington y Caracas en los próximos meses.