Un reducido grupo de activistas de izquierda protagonizó este fin de semana una manifestación en Donostia-San Sebastián, en el País Vasco (España), en apoyo al dictador venezolano Nicolás Maduro. La actividad, que se desarrolló en una de las principales calles de la ciudad, generó el rechazo inmediato de venezolanos residentes en la zona, quienes denunciaron la naturaleza propagandística del acto.
Entre los promotores destacó la presencia de Glenda Cabello Rondón, cónsul de Venezuela en Bilbao y hermana del dirigente chavista Diosdado Cabello, uno de los principales líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Su participación fue señalada por los asistentes como una muestra del uso de recursos diplomáticos para promover agendas políticas afines al régimen venezolano.
Venezolanos que presenciaron la protesta rechazaron públicamente la concentración y cuestionaron su financiamiento. “¿Quién paga estas actividades? ¿Cuánto dinero reciben quienes participan?”, se preguntaron algunos residentes, quienes consideran que estas manifestaciones buscan maquillar la crisis política y humanitaria que atraviesa Venezuela.
La movilización ocurrió en un contexto de creciente presencia de grupos afines al chavismo en distintas ciudades españolas, donde reside una amplia diáspora venezolana que ha emigrado en los últimos años debido a la situación del país.
Hasta el momento, ni el Consulado de Venezuela en Bilbao ni los organizadores locales han ofrecido detalles sobre los recursos utilizados para llevar a cabo la actividad.