El exministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, dejó el cargo tras más de una década al frente de la institución militar, en medio de señalamientos internacionales y con una orden de arresto vigente en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con documentos judiciales divulgados públicamente, el alto oficial es requerido por autoridades estadounidenses en el marco de la causa conocida como el Cártel de los Soles. La acusación sostiene que entre 2014 y 2019 habría conspirado con otras personas para distribuir cocaína utilizando aeronaves registradas en Estados Unidos y operando en distintos países del continente.
Según el expediente, Padrino López habría aprovechado su posición como jefe militar para permitir el tránsito de cargamentos de droga, presuntamente a cambio de pagos, en rutas que incluían territorios como Venezuela, Centroamérica y Norteamérica.
Las autoridades estadounidenses mantienen además una recompensa millonaria por información que conduzca a su captura, al considerarlo parte de una estructura vinculada al tráfico internacional de drogas.
El movimiento en la cúpula militar se concretó con su salida del Ministerio de Defensa y la designación de Gustavo González López como su reemplazo, en medio de una reconfiguración del poder político y militar en el país.