La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó este miércoles en Oslo que el Premio Nobel de la Paz 2025 no es un reconocimiento personal, sino un homenaje a los 30 millones de venezolanos que han resistido durante años la represión del régimen de Nicolás Maduro.
“Este ha sido un reconocimiento a todos nosotros. A veces celebramos por dentro, en iglesias o en la cocina de nuestras casas porque no podemos hacerlo en las calles. Mi deber era venir a recoger este premio para llevarlo de vuelta a los venezolanos”, expresó durante una rueda de prensa posterior a su llegada a la capital noruega.
Machado aseguró que el premio simboliza la lucha de un país que no se rinde y envió un mensaje directo a los millones de migrantes que esperan regresar algún día: “Muy pronto también ustedes estarán de vuelta en Venezuela”.
La dirigente destacó que el conflicto venezolano no es solo político, sino moral y civilizatorio. “La paz necesita democracia, y la democracia necesita libertad primero”, afirmó, al subrayar que alcanzar ese objetivo exige “coraje civil” en medio de persecución, amenazas y asedio estatal.
Su comparecencia se produjo horas después de la ceremonia en la que su hija, Ana Corina Sosa, recibió el Nobel de la Paz en su nombre, tras las dificultades y riesgos que enfrentó Machado para salir del país. Su llegada a Oslo marca un giro decisivo en la visibilidad internacional de la causa democrática venezolana.