Familiares de presos políticos en Venezuela cumplieron 86 días de vigilia permanente en las adyacencias del centro de reclusión El Helicoide, en Caracas, en una protesta sostenida que se ha convertido en símbolo de resistencia y esperanza.
Desde el inicio de la jornada, los manifestantes han permanecido en el lugar entre oraciones, denuncias y exigencias de condiciones dignas para los detenidos, sin obtener respuestas concretas por parte de las autoridades. La vigilia forma parte de una serie de acciones que se han mantenido durante semanas frente a distintos centros de detención del país.
Durante este tiempo, la fe y la constancia han marcado la rutina de los familiares, quienes aseguran que no abandonarán la protesta hasta lograr la liberación de sus seres queridos. La principal exigencia sigue siendo el fin de lo que consideran detenciones injustas por motivos políticos.
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) ha reiterado su respaldo a la movilización y aseguró que la lucha continuará “hasta que cada nombre vuelva a casa”, en medio de denuncias sobre violaciones de derechos humanos y falta de información sobre los detenidos.
Las vigilias frente a El Helicoide —sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin)— se han repetido en los últimos meses como una forma de presión pacífica, con familiares que permanecen día y noche a las afueras del recinto exigiendo justicia y respuestas.
A más de dos meses de iniciada esta protesta continua, los familiares insisten en que su permanencia en el lugar es una muestra de resistencia frente al silencio institucional, mientras mantienen la esperanza de reencontrarse con sus allegados.