La activista Margareth Baduel, integrante del Comité por la Libertad de los Presos Políticos, desmintió la versión ofrecida por la Fiscalía sobre las condiciones en el centro de detención El Rodeo I y denunció graves violaciones a los derechos humanos dentro del penal.
Según expuso, su hermano, el preso político Josnars Adolfo Baduel, acumula casi seis años de detención arbitraria, de los cuales los últimos dos han transcurrido bajo un régimen de aislamiento. La familia asegura que durante ese tiempo ha sido sometido a torturas sistemáticas que han deteriorado de forma progresiva su estado de salud.
La activista exigió al fiscal general Larry Devoe la apertura de una investigación exhaustiva sobre lo que ocurre en el recinto penitenciario, cuestionando la falta de transparencia por parte de las autoridades.
La denuncia también incluye presuntas irregularidades con ciudadanos extranjeros detenidos, quienes —según la información recibida por familiares— habrían sido obligados a grabar videos mostrando condiciones favorables que no corresponderían con la realidad.
Desde el entorno de la familia Baduel se advierte que la opacidad institucional facilita la continuidad de tratos crueles y violaciones de derechos humanos, por lo que exigen medidas urgentes, entre ellas atención médica inmediata para Josnars Adolfo Baduel y el cese de lo que califican como persecución política.
La familia reiteró su llamado a la liberación de los presos políticos y responsabilizó al Estado venezolano por la integridad física del detenido.