Varias organizaciones no gubernamentales informaron este miércoles sobre el fallecimiento de la activista opositora y paciente oncológica Yenny Barrios, madre de Diego Sierralta, quien permanece detenido por motivos políticos desde enero de 2025.
El deceso de Barrios se produjo apenas un día después de que la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) y el partido Voluntad Popular (VP) —al que pertenecía— exigieran su liberación “urgente” para permitir el reencuentro de madre e hijo, debido al estado crítico de salud que atravesaba la activista.
En un comunicado, JEP expresó su “más profundo pesar” por la muerte de Barrios, destacando que enfrentó “con valentía y dignidad una enfermedad grave”, tras haber sido detenida arbitrariamente en septiembre de 2024, lo que interrumpió sus tratamientos oncológicos. La activista fue excarcelada en diciembre de ese mismo año, luego de un proceso judicial calificado por la organización como “injusto”.
En enero de 2025, las autoridades detuvieron a su hijo Diego Sierralta, acusándolo de un supuesto intercambio irregular de medicamentos. La ONG calificó este hecho como un acto de represalia política, que mantuvo a la familia separada hasta el fallecimiento de Barrios.
La muerte de la activista ha generado conmoción en organizaciones de derechos humanos, que reiteran sus denuncias sobre el uso de la persecución judicial como herramienta de castigo político en Venezuela.