La Asociación Metropolitana de Expendedores de Combustible (Metrogas), que agrupa a estaciones de servicio en Distrito Capital, Miranda y La Guaira, declaró formalmente la crisis económica que atraviesa el sector y denunció un prolongado abandono por parte del Estado.
Bajo la consigna “margen justo para el sector gasolinero”, representantes del gremio señalaron que las estaciones han operado durante años bajo condiciones que consideran insostenibles. La vocera de la organización, Ana María Urdaneta, afirmó que el modelo actual se mantiene desde 2020, cuando fue implementado inicialmente como una medida temporal.
Según explicó, el esquema introdujo la dolarización del precio del combustible y un sistema diferenciado que divide las estaciones en subsidiadas e internacionales. De acuerdo con el gremio, esta estructura ha generado distorsiones en el funcionamiento del sector y ha permitido la participación de actores sin experiencia en el negocio de hidrocarburos.
Metrogas advirtió que el principal problema radica en el desfase entre los ingresos y los costos operativos. Mientras los gastos de funcionamiento, servicios públicos e impuestos aumentan constantemente —muchos de ellos indexados a monedas extranjeras—, los ingresos de las estaciones permanecen prácticamente congelados.
La organización señaló que los concesionarios reciben apenas alrededor del 2 % de lo recaudado por la venta de combustible, lo que equivale a aproximadamente un centavo de dólar por litro, un margen que califican como “absolutamente insuficiente” para sostener la operatividad de los establecimientos.
El gremio alertó que, de mantenerse estas condiciones, podría verse comprometida la continuidad del servicio en varias estaciones, lo que impactaría directamente en la distribución de combustible en la región central del país.