El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró este viernes que el Gobierno estadounidense tiene plena autoridad legal para negar o revocar visas a extranjeros, subrayando que este documento no constituye un derecho, sino un beneficio sujeto a criterios de seguridad nacional.
Rubio señaló que cualquier persona dentro del territorio estadounidense puede perder su estatus migratorio si se determina que ha apoyado actos de violencia, terrorismo o actividades extremistas. “No es de interés nacional permitir la entrada o permanencia de individuos que, desde espacios educativos o académicos, promuevan o justifiquen organizaciones extremistas”, afirmó.
El secretario de Estado enfatizó que las decisiones en materia de visas continuarán guiándose por los principios de seguridad interna y política exterior, en un mensaje que refuerza el endurecimiento de los controles migratorios aplicado por la actual administración.