La Fuerza Aérea de Estados Unidos confirmó que dos bombarderos estratégicos B-52H Stratofortress ejecutaron el 3 de diciembre una operación de largo alcance dentro del área del Comando Sur, como parte de la misión Lanza del Sur, actualmente desplegada en el Caribe.
La maniobra incluyó un componente poco habitual: la integración de los B-52H con cazas furtivos F-35B del Cuerpo de Marines, una combinación considerada por analistas como uno de los despliegues aéreos más poderosos y disuasivos de Estados Unidos en la región. Según el reporte oficial, el objetivo fue “disuadir y responder a amenazas regionales”.
La confirmación llega después de que plataformas de rastreo aéreo registraran la presencia de estas aeronaves volando cerca del Caribe, en medio de la creciente tensión militar y política con la dictadura de Nicolás Maduro, que enfrenta presiones internacionales y denuncias sobre vínculos con organizaciones narcoterroristas.