El gobierno de Estados Unidos anunció un acuerdo energético con las autoridades interinas de Venezuela que incluye la recuperación y modernización de la red eléctrica venezolana, considerada clave para reactivar la producción petrolera, impulsar la economía y mejorar las condiciones de vida de la población.
El pacto, divulgado oficialmente por el Departamento de Energía de EE. UU., forma parte de un amplio acuerdo con Caracas —liderado por la jefa del Ejecutivo interino, Delcy Rodríguez— tras la captura de Nicolás Maduro. Según el documento, la infraestructura eléctrica de Venezuela se encuentra en un estado “deteriorado y frágil” después de años de falta de inversión y problemas operativos.
Componentes del acuerdo
El plan contempla:
- Mejorar y modernizar la red eléctrica venezolana para revertir años de caída en la generación de energía, afectando tanto la industria como la vida cotidiana de los ciudadanos.
- Comercializar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano en mercados internacionales con ingresos controlados por Estados Unidos, para usarse “en beneficio del pueblo venezolano y estadounidense”.
- Reducir selectivamente sanciones para facilitar el transporte y venta de crudo, así como la importación de diluyentes, equipos, repuestos y servicios petroleros necesarios para aumentar la producción.
- Cooperar técnicamente entre el Departamento de Energía estadounidense, autoridades venezolanas interinas y empresas privadas en la ejecución de las obras eléctricas.
Motivaciones y contexto
El gobierno estadounidense subraya que sin una red eléctrica estable y confiable, será imposible sostener el aumento de la producción petrolera o generar oportunidades económicas sostenibles en Venezuela. El acuerdo busca sentar las bases para una recuperación económica y energética más amplia, tras años de crisis en infraestructuras clave del país.
PDVSA, la estatal petrolera venezolana, confirmó que se encuentra en negociaciones con Washington para vender crudo en el marco de lo que ha definido como un proceso “estrictamente comercial” bajo criterios de legalidad y transparencia.
El anuncio se da en medio de un giro estratégico en las relaciones bilaterales tras eventos recientes que han llevado a una cooperación energética sin precedentes entre ambos países.