El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra el ex dictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, en la que los imputa por narcotráfico y narcoterrorismo, incluyendo un presunto envío de 5,5 toneladas de droga desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía con destino a México en 2006, según el escrito judicial presentado ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
De acuerdo con la acusación, el cargamento habría sido autorizado mediante sobornos a funcionarios y, aunque las autoridades mexicanas lograron incautar la droga, el documento señala que la operación y el uso de instalaciones estatales venezolanas apuntan a una participación de altos funcionarios del régimen de entonces en redes de narcotráfico internacional.
La acusación forma parte de un caso más amplio en el que, además de Maduro y Flores, otros allegados han sido vinculados a una supuesta conspiración que facilitó el tránsito de cocaína y beneficios logísticos a organizaciones criminales durante más de una década, bajo estructuras del Estado venezolano.
Este procedimiento judicial se suma a las múltiples imputaciones federales que enfrentan Maduro y Flores en Estados Unidos, donde han sido acusados de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y otros cargos relacionados con el tráfico de drogas y el uso de recursos estatales para favorecer actividades ilícitas.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estos cargos forman parte de un patrón sistemático de corrupción y cooperación con redes criminales internacionales, lo que ha convertido el proceso en uno de los más complejos y de mayor repercusión diplomática en la relación entre Washington y Venezuela.
