La administración del presidente Donald Trump analiza una serie de opciones militares para actuar en Venezuela, que van desde ataques a instalaciones militares hasta la toma de campos petroleros estratégicos, según revelaron funcionarios estadounidenses al diario The New York Times.
Aunque el mandatario aún no ha tomado una decisión definitiva, sus asesores más cercanos —entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio y el consejero Stephen Miller— estarían presionando por acciones más agresivas con el objetivo de forzar la salida de Nicolás Maduro del poder.
Entre los escenarios estudiados por la Casa Blanca figura, en primer lugar, atacar unidades militares venezolanas vinculadas al narcotráfico, con el fin de debilitar el apoyo castrense al régimen. Otra opción contempla operaciones especiales para capturar o eliminar a Maduro, argumentando su presunta jefatura de una organización narcoterrorista, una designación que el Departamento de Justicia intenta fundamentar jurídicamente.
La tercera alternativa, considerada la más compleja, implicaría tomar el control de aeródromos y campos petroleros del país, lo que supondría un riesgoso despliegue terrestre de gran escala.
Pese a las reservas de Trump sobre cualquier operación que comprometa la seguridad de tropas estadounidenses, el despliegue militar de EE.UU. en el Caribe se ha intensificado en los últimos meses, en el marco de una política de “máxima presión” hacia el gobierno venezolano.