Los centros comerciales en Venezuela comenzarán a aplicar nuevas medidas de ahorro energético como parte de un plan acordado con autoridades, en respuesta a las recientes fallas del servicio eléctrico registradas en varias regiones del país.
La decisión se concretó tras reuniones entre representantes del sector y funcionarios del área energética, donde se establecieron acciones para reducir el consumo eléctrico en estos espacios.
Entre las principales medidas se encuentra la limitación en el uso de escaleras mecánicas y ascensores, así como la activación de sistemas de autogeneración en aquellos establecimientos que cuentan con plantas eléctricas, con el fin de disminuir la carga sobre el sistema nacional.
Voceros del gremio señalaron que el sector comercial representa una fracción reducida del consumo eléctrico del país —alrededor del 2 %—, pero aseguraron que colaborarán con las autoridades en el uso racional de la energía.
Estas acciones forman parte de un plan más amplio impulsado por el Gobierno para enfrentar la crisis eléctrica, marcada por apagones y fluctuaciones en el servicio que afectan a distintas zonas del país.
En paralelo, las autoridades han implementado otras medidas como la reducción de actividades en el sector público y educativo, así como llamados a la población para disminuir el consumo eléctrico ante el aumento de la demanda.
El acuerdo con los centros comerciales busca mitigar el impacto de la crisis en el corto plazo, mientras persisten los problemas estructurales del sistema eléctrico nacional.