Maracaibo vivió una noche de fe, tradición y esperanza con la solemne Bajada de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, que congregó a miles de devotos e inauguró las fiestas patronales de 2026.
La plazoleta de la Basílica de Maracaibo se llenó de fervor religioso este sábado 31 de octubre, cuando la sagrada imagen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá descendió de su nicho para reencontrarse con sus fieles. La ceremonia reunió a más de 40.000 personas, según información difundida por la Alcaldía de Maracaibo, en una celebración marcada por los cantos, las gaitas y las manifestaciones de devoción a la patrona del Zulia.
La eucaristía fue presidida por el arzobispo de Maracaibo, monseñor José Luis Azuaje Ayala, acompañado por el presbítero Nedward Andrade y otros representantes de la Iglesia católica. Bajo el lema «Reina del Universo, esperanza de nuestras vidas, danos consuelo, paz y alegría», las festividades de este año hacen un llamado a la oración, la solidaridad y la esperanza ante las dificultades que enfrenta Venezuela. Con esta tradicional Bajada comienza un ciclo de celebraciones que tendrá su jornada central el próximo 18 de noviembre, día de la solemnidad de la Virgen de Chiquinquirá.