El excandidato presidencial calificó los resultados de las elecciones brasileñas como «matemáticamente imposibles», pidió convertir el Congreso en una «trinchera» de resistencia y no descartó volver a disputar la Presidencia antes de 2030. Sin embargo, no presentó pruebas que sustenten sus acusaciones.
El senador brasileño Flávio Bolsonaro volvió a cuestionar la victoria electoral del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y calificó los resultados de «matemáticamente imposibles». Durante una transmisión en directo por sus redes sociales, el dirigente opositor aseguró que Lula ganó mediante «un gol con la mano» y prometió explicar próximamente las supuestas irregularidades, aunque no aportó evidencias para respaldar sus señalamientos.
Bolsonaro instó a sus seguidores a convertir el Congreso en una «trinchera» desde la cual intentar frenar lo que describió como el «gran caos» que, según él, provocará el nuevo mandato de Lula. También pronosticó que el presidente podría ser apartado del poder antes de lo previsto debido a las medidas económicas que considera radicales. El mandatario fue reelegido con el 51,79 % de los votos válidos, frente al 48,21 % obtenido por Bolsonaro, una diferencia superior a 4,4 millones de sufragios.
El senador, de 45 años, comparó la situación económica actual con la vivida durante el Gobierno de Dilma Rousseff, entre 2011 y 2016, y afirmó que el escenario presente es «mucho peor». Sus declaraciones se producen después de que se negara a reconocer la derrota y planteara impugnar el resultado electoral. Hasta ahora, sus acusaciones no han venido acompañadas de pruebas que demuestren fraude.
Desde Estados Unidos, donde asegura haberse trasladado con su familia tras recibir una notificación relacionada con sus pasaportes y sus viajes al extranjero, Flávio Bolsonaro también dejó abierta la posibilidad de volver a competir por la Presidencia antes de las elecciones previstas para 2030. «No estoy hablando de 2030, estoy hablando de antes de eso», afirmó, en una declaración que aumenta la tensión política tras la victoria de Lula.