Las autoridades españolas detuvieron en la localidad de Sanxenxo, en la provincia de Pontevedra, a un ciudadano venezolano de 72 años, señalado de intentar defraudar a una empresa por 350.000 euros mediante un elaborado esquema de suplantación de identidad. De acuerdo con la investigación de la Guardia Civil, el sospechoso habría fingido ser el director general de una reconocida compañía petrolera con sede en México para ganarse la confianza de la empresa objetivo.
La investigación comenzó tras la denuncia presentada por los responsables de la compañía afectada, quienes alertaron sobre una operación comercial que levantó sospechas. Según las pesquisas, el hombre exigía el pago de cientos de miles de euros por supuestas comisiones, gastos administrativos y tasas relacionadas con el negocio, respaldando sus solicitudes con documentación presuntamente falsificada.
Los investigadores señalaron que el detenido utilizó sellos, certificados notariales y otros documentos que simulaban pertenecer a la petrolera mexicana, además de identificarse con la identidad de una tercera persona para reforzar la apariencia de legitimidad de la operación. Estas maniobras permitieron a la Guardia Civil imputarle presuntos delitos de estafa en grado de tentativa, usurpación de identidad y falsificación documental.
Tras su detención, el ciudadano venezolano fue puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Marín, que acordó dejarlo en libertad con cargos mientras continúa el proceso judicial. Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar si el sospechoso habría intentado ejecutar maniobras similares contra otras empresas.