Las elevadas temperaturas que afectan a gran parte de España comienzan a reflejarse en las estadísticas de mortalidad. En la provincia de Alicante, seis personas habrían fallecido por causas atribuibles al calor extremo durante los primeros siete días de julio, según los registros del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Instituto de Salud Carlos III.
Los datos muestran que el impacto de la actual ola de calor se ha intensificado en la provincia, donde el promedio alcanza prácticamente una muerte diaria asociada a las altas temperaturas. Las autoridades sanitarias mantienen activados los protocolos de vigilancia epidemiológica ante el incremento sostenido de los termómetros, que en varias localidades han superado ampliamente los 35 grados centígrados.
Especialistas recuerdan que el calor extremo representa un riesgo especialmente elevado para las personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, menores de edad y trabajadores expuestos durante largos periodos al sol. Por ello, insisten en la importancia de mantenerse hidratado, evitar la exposición solar en las horas centrales del día y permanecer en lugares frescos o climatizados siempre que sea posible.
Mientras persisten las previsiones de temperaturas muy elevadas para los próximos días, las autoridades sanitarias recomiendan extremar las medidas de prevención y prestar especial atención a la población más vulnerable. El Sistema MoMo continuará evaluando el exceso de mortalidad asociado a las condiciones meteorológicas para determinar el impacto definitivo de este episodio de calor en la provincia y el resto del país.