El exmandatario cubano Raúl Castro fue acusado formalmente en Estados Unidos, según confirmó este miércoles un alto funcionario de la administración de Donald Trump a la agencia Reuters, en lo que representa una de las acciones más agresivas de Washington contra el régimen cubano en décadas.
La acusación marca una escalada sin precedentes en la estrategia de presión impulsada por Trump contra el gobierno comunista de la isla y ocurre en medio de crecientes tensiones diplomáticas entre ambos países.
Aunque las autoridades estadounidenses no detallaron públicamente todos los cargos, la decisión coincide con las investigaciones relacionadas con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, un caso que dejó cuatro pilotos muertos y que durante años ha sido considerado uno de los episodios más graves en la confrontación entre Washington y La Habana.
“Estados Unidos no tolerará un Estado pícaro que alberga operaciones militares, de inteligencia y terroristas hostiles a solo noventa millas de nuestro territorio”, afirmó Trump en un comunicado divulgado este miércoles.
La medida representa un nuevo punto crítico en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, históricamente marcadas por décadas de confrontación desde que Fidel Castro tomó el poder tras la revolución de 1959 e instauró un régimen aliado de la Unión Soviética.
La acusación contra Raúl Castro llega además en medio de una profunda crisis económica y energética en Cuba, mientras Washington endurece sanciones y aumenta su presión política sobre el régimen comunista. En días recientes, altos funcionarios estadounidenses, incluido Marco Rubio, han llamado abiertamente a impulsar una “nueva Cuba” sin control militar ni monopolio del Partido Comunista.