Las alarmas sanitarias volvieron a encenderse en Europa luego de que 12 trabajadores del hospital universitario Radboudumc, en la ciudad neerlandesa de Nimega, fueran puestos en cuarentena preventiva tras un fallo en los protocolos de bioseguridad durante la atención de un paciente relacionado con el brote de hantavirus del crucero MV Hondius.
Según reportes preliminares, el incidente ocurrió durante un procedimiento de extracción de sangre realizado a uno de los pasajeros infectados procedentes del crucero, donde presuntamente no se siguieron correctamente todas las medidas de protección establecidas para el manejo de enfermedades infecciosas de alto riesgo.
Las autoridades sanitarias mantienen bajo vigilancia médica al personal expuesto mientras avanzan las evaluaciones epidemiológicas para descartar posibles contagios secundarios.
El caso aumenta la preocupación internacional en torno al brote detectado en el MV Hondius, luego de que la Organización Mundial de la Salud confirmara que el número de contagios positivos ascendió ya a siete personas, además de varias muertes vinculadas al virus.
La situación ha generado especial atención debido a que la cepa identificada corresponde al hantavirus Andes, considerada la única variante con antecedentes documentados de transmisión entre humanos.
El hospital Radboudumc activó protocolos especiales de aislamiento y monitoreo para evitar cualquier propagación dentro de sus instalaciones, mientras las autoridades neerlandesas continúan coordinando acciones con organismos sanitarios internacionales.
El brote del crucero MV Hondius ha obligado a desplegar operaciones sanitarias en varios países de Europa y América, incluyendo evacuaciones médicas, cuarentenas preventivas y seguimiento epidemiológico de pasajeros y tripulación.