Las autoridades españolas iniciaron este domingo el desembarco controlado de pasajeros del crucero MV Hondius en Tenerife, Islas Canarias, en medio del operativo sanitario internacional desplegado tras el brote de hantavirus detectado a bordo de la embarcación.
La operación ocurre mientras crece la preocupación por el avance del brote, luego de que organismos de salud confirmaran que el número de casos sospechosos y positivos ascendió a nueve personas, incluyendo tres fallecimientos confirmados y una cuarta muerte bajo investigación relacionada con el virus.
Equipos médicos especializados, ambulancias y personal con trajes de bioseguridad fueron desplegados en el puerto para recibir a los pasajeros y aplicar protocolos de evaluación epidemiológica, aislamiento y seguimiento clínico.
Entre los viajeros se encuentran al menos 17 ciudadanos estadounidenses, quienes serán repatriados progresivamente hacia Estados Unidos bajo estrictas medidas sanitarias. El Departamento de Salud y Servicios Humanos confirmó que al menos uno de ellos dio positivo para hantavirus y será trasladado a una unidad de biocontención de alta seguridad en Nebraska.
El resto de los pasajeros estadounidenses permanecerá bajo observación preventiva y monitoreo médico para descartar posibles contagios vinculados a la cepa Andes del hantavirus, considerada la única variante con antecedentes documentados de transmisión entre humanos.
El brote del MV Hondius ha provocado una alerta sanitaria internacional luego de registrarse contagios y seguimientos epidemiológicos en varios países de Europa, África y América, mientras la Organización Mundial de la Salud insiste en que el riesgo global continúa siendo bajo y que no existe un escenario comparable al covid-19.
Las investigaciones sanitarias continúan centradas en reconstruir la cadena de contagios dentro del crucero y determinar el alcance real de la propagación del virus entre pasajeros y tripulación.