La crisis diplomática entre Israel y España escaló este jueves luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lanzara una advertencia directa al Gobierno de Pedro Sánchez, al que acusó de promover una “guerra diplomática” en el contexto del conflicto en Oriente Medio.
En declaraciones recientes, Netanyahu aseguró que España “pagará un precio” por su postura, en un mensaje que refleja el deterioro de las relaciones bilaterales en medio de la actual crisis regional.
El cruce se produce tras la exclusión de España de un organismo internacional encargado de supervisar el alto el fuego en Gaza, una decisión que ha generado malestar en Madrid y que se suma a una serie de desacuerdos entre ambos países.
Desde el Gobierno español han defendido su posición, señalando que su actuación se basa en el respeto al derecho internacional y en la necesidad de promover soluciones diplomáticas al conflicto.
La escalada verbal entre ambas naciones evidencia un nuevo frente de tensión en el escenario internacional, donde el conflicto en Oriente Medio continúa generando repercusiones más allá de la región.