Un tribunal venezolano decretó el sobreseimiento de la causa contra la periodista Carmela Longo, otorgándole libertad plena y dejándola sin cargos por terrorismo e incitación al odio.
La comunicadora había sido detenida en agosto de 2024 durante un allanamiento a su vivienda en Caracas y posteriormente imputada por delitos vinculados al terrorismo, en medio del contexto postelectoral en el país . Tras su excarcelación, permaneció durante meses bajo medidas cautelares que incluían prohibición de salida del país, régimen de presentación y restricciones para declarar sobre su caso .
Con la decisión del Tribunal Tercero de Control con competencia en terrorismo, se cierra definitivamente el proceso judicial en su contra, eliminando todas las limitaciones impuestas previamente.
El gremio periodístico celebró la medida como un paso positivo, aunque advirtió que otros comunicadores continúan enfrentando procesos similares o permanecen detenidos, señalando que la judicialización sigue siendo una herramienta de presión contra la prensa en Venezuela.
El caso de Longo se convirtió en uno de los más emblemáticos dentro de las denuncias sobre persecución a periodistas en el país, por lo que organizaciones nacionales e internacionales han alertado sobre restricciones al ejercicio de la libertad de expresión.