El juez federal Alvin Hellerstein, a cargo del proceso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, ordenó restringir el acceso a las pruebas del caso, impidiendo que la defensa comparta ese material con otros acusados que aún no han sido detenidos.
La decisión responde a una solicitud de la Fiscalía estadounidense, que argumentó la necesidad de proteger la seguridad de testigos y evitar posibles interferencias en la investigación en curso.
En su resolución, el magistrado estableció que el material probatorio no podrá ser divulgado ni a los coacusados prófugos ni a sus representantes legales, al considerar que no es necesario para la preparación de la defensa de los acusados principales.
La medida deja fuera del acceso a figuras señaladas en el expediente como Diosdado Cabello, el exministro Ramón Rodríguez Chacín, Nicolás Maduro Guerra y Héctor Rusthenford Guerrero, alias “Niño Guerrero”, presunto líder del grupo criminal Tren de Aragua.
La Fiscalía había advertido que compartir esta información podría poner en riesgo a testigos clave, facilitar la destrucción de evidencias o interferir con líneas de investigación abiertas, lo que motivó la solicitud de una orden de protección sobre las pruebas.
El caso se desarrolla en medio de un proceso judicial de alto perfil en Estados Unidos, donde Maduro y Flores enfrentan cargos por narcoterrorismo y permanecen detenidos en una prisión de Brooklyn desde comienzos de año.
En audiencias previas, el juez también rechazó desestimar los cargos presentados por la defensa y mantiene abierto el proceso, mientras se dirimen otros aspectos como el acceso a recursos para costear la representación legal.
La decisión de restringir el acceso a las pruebas marca un nuevo giro en el caso, reforzando el carácter reservado de la investigación y evidenciando la complejidad del proceso judicial que involucra a múltiples actores aún fuera de la jurisdicción estadounidense.