La ministra de Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, lanzó una advertencia urgente ante la creciente crisis en el Estrecho de Ormuz, al exigir junto a una coalición de 40 países el restablecimiento inmediato del tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Durante una cumbre internacional por videoconferencia, Cooper subrayó la necesidad de actuar con rapidez frente al bloqueo derivado del conflicto en Irán, destacando que la situación amenaza directamente el comercio global de petróleo, gas y fertilizantes.
La reunión se centró en coordinar una respuesta internacional que combine presión diplomática, herramientas económicas y acciones conjuntas para garantizar una reapertura “segura y sostenida” del paso marítimo.
El impacto de la crisis ya es evidente. Según datos expuestos en el encuentro, apenas 25 buques han logrado cruzar el estrecho en las últimas horas, una cifra muy inferior al tráfico habitual, lo que enciende alarmas sobre posibles consecuencias en los mercados energéticos y la economía mundial.