La justicia de Perú condenó a 20 años de prisión al exasesor de inteligencia Vladimiro Montesinos por el asesinato de la periodista Melissa Alfaro, ocurrido en 1991 mediante un atentado con un sobre bomba.
El crimen tuvo lugar en la redacción del semanario Cambio, donde Alfaro murió tras la explosión de un paquete explosivo que formaba parte de una operación dirigida contra voces críticas del gobierno de entonces.
El tribunal también determinó la responsabilidad de Montesinos en otros intentos de homicidio contra activistas y figuras políticas, dentro de una estrategia de intimidación durante el conflicto interno peruano.
Montesinos, quien fue capturado en Venezuela en 2001, ya acumulaba múltiples condenas por violaciones de derechos humanos, corrupción y tráfico de armas, por lo que permanece recluido en la Base Naval del Callao, una prisión de máxima seguridad.
La sentencia es considerada por organizaciones de prensa y derechos humanos como un avance en la lucha contra la impunidad, al tratarse de uno de los casos más emblemáticos de violencia contra periodistas en el país.