Agentes de contraespionaje del Ministerio del Interior de Cuba realizaron en semanas recientes recorridos en distintos sectores de La Habana con el objetivo de identificar a residentes que viven en las cercanías de instalaciones militares, según relataron fuentes comunitarias.
De acuerdo con delegados de barrio del Partido Comunista de Cuba, los funcionarios —vestidos de civil— solicitaron nombres y datos personales de vecinos, en lo que describieron como planes de contingencia ante un eventual escenario de conflicto.
La medida se habría producido tras el ataque de Estados Unidos contra la capital de Venezuela, que derivó en la captura de Nicolás Maduro y la muerte de más de un centenar de personas, incluidos 32 ciudadanos cubanos, según versiones difundidas en la isla.
Aunque la vida cotidiana continúa con aparente normalidad, el temor a una posible intervención militar es palpable entre la población. Analistas consideran que estos movimientos reflejan un aumento de la alerta interna del Gobierno cubano frente a la escalada de tensiones en la región y sus posibles repercusiones en la seguridad nacional.