El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) detuvo el pasado 23 de enero al exalcalde opositor venezolano Carlos García Odón, durante una cita rutinaria de control migratorio en la ciudad de Cincinnati, Ohio, donde reside con su familia desde hace varios años.
García Odón, de 42 años, fue alcalde del municipio Libertador del estado Mérida entre 2013 y 2017 y es miembro del partido opositor venezolano Primero Justicia. Fue destituido y perseguido políticamente en Venezuela tras negarse a reprimir protestas antigubernamentales, según ha relatado su esposa.
Aunque se encontraba en proceso de solicitar asilo político en Estados Unidos y tenía estatus migratorio activo, sus allegados afirman que fue detenido sin explicación clara por parte de ICE al presentarse a su control migratorio mensual. Su esposa, Gaby Duarte, aseguró que tanto él como su familia llegaron a EE. UU. buscando protección debido a la persecución política sufrida en Venezuela, y teme que una posible deportación lo exponga a riesgos graves para su seguridad y libertad.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la situación de García Odón, señalando que podría enfrentar graves consecuencias si es devuelto a Venezuela, donde aún existe una orden de arresto emitida por el régimen.
Las autoridades estadounidenses no han divulgado públicamente los motivos oficiales de la detención ni los cargos que enfrentaría García Odón bajo la custodia del ICE. El exalcalde permanece en un centro de detención del condado de Butler, mientras su defensa legal prepara recursos, incluido un habeas corpus ante tribunales para evitar su traslado a otra prisión federal o una eventual deportación.
El caso ha generado una ola de solidaridad entre sectores de la comunidad venezolana en Estados Unidos y activistas de derechos humanos, quienes han pedido mayor claridad y la revisión humanitaria de su situación migratoria.