Funcionarios de Estados Unidos informaron que un equipo de operaciones especiales llevó a cabo un operativo en alta mar en el Océano Índico, donde abordó un buque y confiscó artículos de uso militar que, según las autoridades, se dirigían a Irán procedentes de China.
De acuerdo con los reportes oficiales, la acción formó parte de los esfuerzos de interdicción marítima que adelanta Washington para frenar el traslado ilegal de material militar y fortalecer la seguridad regional e internacional.
La operación se produjo en un contexto de creciente tensión geopolítica, marcado por un mayor control de las rutas marítimas estratégicas y del comercio de equipos con posible uso militar, especialmente en zonas clave para el tránsito global.