El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, afirmó que “los crímenes de lesa humanidad no prescriben”, luego de la publicación de un nuevo informe de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que documenta graves violaciones de derechos humanos atribuidas a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
A través de un mensaje difundido en redes sociales, González Urrutia sostuvo que la comunidad internacional ha dejado claro que este tipo de crímenes deben ser investigados y perseguidos incluso décadas después de haber sido cometidos, con el objetivo de garantizar justicia y reparación a las víctimas, así como de impedir que se repitan. Subrayó además que la Misión de la ONU identifica a la Guardia Nacional como un “actor central” en la comisión de estos delitos.
El informe, elaborado bajo la supervisión de los expertos Marta Valiñas, Francisco Cox y Patricia Tappatá, concluye que funcionarios de la Guardia Nacional —uno de los componentes de la Fuerza Armada Nacional— incurrieron de manera sistemática, durante más de una década, en detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, torturas, tratos crueles e inhumanos y violencia sexual.
Según el documento, estos hechos ocurrieron tanto en comandos militares como en centros de arresto preventivo, y formaron parte de un patrón de represión dirigido contra civiles, en el contexto de operativos de seguridad y control del orden público.
Las declaraciones de González Urrutia se producen en medio de una renovada presión internacional para que los responsables de violaciones graves a los derechos humanos en Venezuela rindan cuentas ante instancias de justicia internacional, incluida la Corte Penal Internacional (CPI).