En un momento cargado de simbolismo político y emocional, la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, y el presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, se reencontraron este jueves en la capital noruega después de más de un año separados por la persecución del régimen de Nicolás Maduro.
El abrazo entre ambos líderes, producido en el marco de los actos oficiales del Premio Nobel de la Paz, fue calificado como “histórico” por sus equipos y por miembros de la diáspora venezolana que siguen de cerca los eventos en Oslo.
“Nuestro encuentro es el abrazo que incluye a todos”, afirmó González Urrutia al recibir a Machado, destacando que el gesto representa la unión de millones de venezolanos que han enfrentado años de represión, exilio y censura.
Machado arribó horas antes a Oslo para participar en ceremonias y reuniones oficiales tras convertirse en la primera venezolana en recibir el Premio Nobel de la Paz, un reconocimiento otorgado en medio de una intensa campaña de hostigamiento en su contra.
El reencuentro ocurre en un contexto de creciente presión internacional hacia el régimen venezolano y es interpretado como una señal de cohesión dentro de las fuerzas democráticas que buscan una transición política en Venezuela.
