Un momento cargado de simbolismo político marcó la ceremonia del Premio Nobel de la Paz 2025 en Oslo: el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, saludó públicamente al presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, en un gesto visto como un sólido respaldo internacional a la transición democrática venezolana.
El evento estuvo centrado en el reconocimiento global a María Corina Machado, galardonada por su lucha pacífica en favor de la democracia. Aunque no pudo asistir por motivos de seguridad, su hija Ana Corina Sosa recibió el premio y leyó el discurso en su nombre, convirtiéndose en protagonista de la jornada.
El saludo entre Noboa y González Urrutia reafirma los lazos ya fortalecidos el 28 de enero de 2025, cuando ambos sostuvieron un encuentro oficial en el Palacio de Carondelet durante la visita diplomática del líder venezolano a Quito.
Tras la ceremonia, el mandatario ecuatoriano continuará una agenda de alto nivel en Noruega, que incluye reuniones con el rey Harald V, el príncipe heredero Haakon Magnus y el primer ministro Jonas Gahr Støre, consolidando la presencia de Ecuador en el histórico evento que ha puesto la situación venezolana en el centro de la atención internacional.