El régimen de Nicolás Maduro impidió este martes la salida del país del cardenal Baltazar Porras, arzobispo de Caracas, tras anularle el pasaporte en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía y retenerlo bajo una estricta vigilancia, en lo que organizaciones eclesiales y defensores de derechos humanos califican como un nuevo episodio de persecución religiosa.
Porras tenía previsto viajar a Colombia y España para cumplir compromisos pastorales, pero funcionarios de la administración chavista alegaron supuestas “irregularidades” en su documento, procediendo a retenerlo y bloquear su tránsito migratorio.
De acuerdo con fuentes cercanas al alto prelado, los agentes de seguridad fueron más allá: advirtieron al cardenal que podría ser detenido si fotografiaba o registraba los documentos que le presentaban, mientras era escoltado en todo momento dentro del aeropuerto.
El incidente ocurre en medio de un clima creciente de hostigamiento contra miembros de la Iglesia Católica en Venezuela, varios de los cuales han denunciado presiones, amenazas y restricciones por parte del régimen. La Iglesia ha sido una de las voces más críticas frente a la crisis humanitaria y a las violaciones de derechos humanos en el país.
Hasta el momento, el Vaticano no ha emitido una declaración oficial sobre el bloqueo migratorio impuesto al cardenal Porras.