El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, rechazó este miércoles la condena de 30 años de prisión impuesta por el régimen de Nicolás Maduro a su yerno, Rafael Tudares Bracho, asegurando que se trata de un castigo político destinado a socavar su liderazgo.
En un comunicado difundido en sus redes sociales, González afirmó que “toda decisión pública debe ajustarse a la ley o queda fuera de la legitimidad democrática”, al denunciar que los cargos atribuidos a Tudares —casado con su hija, Mariana González— están basados en hechos “que no ocurrieron” y delitos “no cometidos”.
El mandatario electo sostuvo que la sentencia carece de sustento jurídico y es parte de una estrategia para castigar a terceros y generar presión sobre su entorno familiar. También señaló que esta acción busca distorsionar la voluntad expresada en las elecciones del 28 de julio de 2024, en las que, según organismos internacionales y observadores opositores, derrotó a Nicolás Maduro.
La condena contra Tudares Bracho ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos, que denuncian irregularidades procesales y consideran el caso una nueva muestra de persecución política en Venezuela.