La delincuencia digital en España ha alcanzado un nuevo nivel de sofisticación. La operación ‘Mosenik’, liderada por el Juzgado de Instrucción 1 de Novelda, permitió a la Guardia Civil intervenir por primera vez en el país una infraestructura tecnológica de alto rendimiento destinada exclusivamente a abastecer redes de ciberdelincuentes. Según los investigadores, se trata de la segunda intervención de este tipo en Europa y la tercera a nivel mundial.
Durante una rueda de prensa celebrada en la Comandancia de Alicante, las autoridades explicaron que la red proporcionaba servicios a múltiples grupos criminales con un objetivo común: estafar a ciudadanos rusos y ucranianos residentes en España. La operación constituye la mayor intervención de infraestructura tecnológica para ciberestafas en territorio español.
Se estima que el montante total defraudado asciende a varios millones de euros, reflejando la magnitud de la operación y la creciente industrialización de la ciberdelincuencia. La Guardia Civil subrayó la importancia de esta intervención para desarticular redes criminales digitales y prevenir nuevas víctimas en el país.
Esta operación evidencia cómo el fraude digital ha evolucionado más allá de la clonación de tarjetas o la suplantación de portales bancarios, consolidándose como un delito organizado y altamente tecnificado que requiere respuestas igualmente sofisticadas por parte de las autoridades.