Una delegación diplomática de Estados Unidos y otra de Ucrania se reunieron este domingo en Hallandale Beach, en el sur de Florida, en una nueva ronda de contactos orientados a explorar una salida negociada a la guerra. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, encabezó el encuentro y aseguró que ambas partes trabajan por “el fin de la guerra” y por un acuerdo que garantice un futuro estable para Kiev.
“Queremos ver el fin de la muerte y del sufrimiento”, afirmó Rubio, quien insistió en que cualquier arreglo debe asegurar que Ucrania siga siendo “soberana e independiente”, con condiciones para acceder a “una verdadera prosperidad” tras más de tres años de conflicto.
Por Estados Unidos también participaron el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, asesor y yerno del presidente Donald Trump. Ambos forman parte del núcleo del equipo designado por Washington para llevar adelante las conversaciones preliminares y preparar los próximos contactos con Moscú.
Aunque no trascendieron detalles sobre propuestas concretas, fuentes diplomáticas señalaron que el objetivo es avanzar en un marco común que permita una negociación formal en los próximos meses. El encuentro en Florida se suma a los esfuerzos estadounidenses por reactivar canales diplomáticos y reducir la escalada militar en Europa del Este.