Un análisis publicado por The Telegraph sostiene que el verdadero objetivo de la creciente presión de Estados Unidos en el Caribe no se limita a la caída de Nicolás Maduro, sino que apunta directamente a la dictadura cubana, considerada por Washington como el núcleo del ecosistema autoritario en la región desde hace más de seis décadas.
Según el diario británico, el despliegue militar estadounidense —el mayor en el Caribe desde 1989— responde a una estrategia de largo aliento diseñada para asfixiar a La Habana, que depende económicamente del apoyo venezolano. Sin ese sustento, Cuba perdería lo que el reportaje denomina su “último salvavidas” tras 66 años de socialismo, quedando en una posición insostenible.
El análisis destaca la presencia del portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford, uno de los buques insignia de la Armada estadounidense, como evidencia de que la operación supera con creces una simple presión diplomática contra Caracas. También apunta al rol del secretario de Estado, Marco Rubio, descrito como “arquitecto” de la estrategia regional del presidente Donald Trump.
The Telegraph advierte que las próximas semanas podrían ser decisivas y que Washington deberá definir si su objetivo es únicamente forzar un cambio de régimen en Venezuela o avanzar hacia un reposicionamiento definitivo en Cuba, lo que representaría un giro histórico en la política exterior estadounidense hacia la isla.