Análisis y reporte de Sergio Novelli
Estados Unidos abrió una nueva etapa en su despliegue militar en el Caribe con el lanzamiento de la operación “Lanza del Sur”, una misión oficialmente estructurada con nombre, mando y justificación pública. Según explicó el periodista Sergio Novelli, esta fase va más allá del hundimiento de embarcaciones sospechosas: ahora Washington busca “defender la patria y expulsar a los narcoterroristas del hemisferio”, un discurso que —advierte— forma parte de la narrativa interna que el gobierno de Donald Trump construye para respaldar acciones militares fuera de su territorio.
La operación entra en un punto crítico tras confirmarse el vigésimo ataque estadounidense contra una presunta lancha de narcotráfico, con cuatro fallecidos, y con dos buques de guerra navegando a apenas 50 kilómetros de la costa venezolana. Aunque no ingresan en aguas territoriales, el mensaje es inequívoco: “Estamos aquí y vamos a seguir avanzando”.
Novelli también destacó un movimiento logístico clave: el aterrizaje en Puerto Rico de aviones C-2A Greyhound provenientes del portaaviones USS Gerald R. Ford, lo que revela la proximidad real del mayor buque de guerra estadounidense al teatro de operaciones. “No se trata solo de patrullaje, sino de posicionamiento”, señaló.
En paralelo, el presidente Trump recibió opciones actualizadas para posibles operaciones en Venezuela, incluyendo escenarios de intervención terrestre. Aunque no se ha tomado una decisión, Novelli advierte que la sola existencia de estas alternativas altera el clima político regional.
Mientras tanto, Nicolás Maduro intenta ajustar su retórica y ha enviado mensajes públicos llamando a la paz. En medio de estas tensiones, Panamá aclaró que no participa en ninguna acción hostil, consciente de que cualquier señal podría interpretarse como alineamiento militar.
Novelli concluye que la región vive un momento decisivo:
Estados Unidos formaliza su operación, la presencia militar se acelera y cada país mueve sus piezas con cautela extrema.