Al cumplirse 90 días desde la captura de Nicolás Maduro, el oficialismo venezolano aún no ha declarado la falta absoluta del cargo presidencial, pese a que el plazo constitucional para una ausencia temporal llega a su límite.
La Constitución establece que una falta temporal del presidente puede extenderse hasta 90 días, prorrogables por decisión de la Asamblea Nacional, tras lo cual debe evaluarse si se configura una falta absoluta . Sin embargo, hasta ahora ni el Tribunal Supremo ni el Parlamento han fijado una posición clara sobre el estatus del mandatario.
Expertos advierten que reconocer la falta absoluta implicaría la convocatoria de nuevas elecciones en un plazo de 30 días, tal como lo establece el artículo 233 de la Carta Magna . Este escenario, según analistas, estaría siendo evitado mientras se mantiene a Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo.
La falta de definición ha generado lo que distintos sectores califican como un “vacío institucional”, en el que no existe un cronograma electoral ni reglas claras para una eventual transición política.
En este contexto, Venezuela permanece en una situación de ambigüedad jurídica, con decisiones de gobierno bajo cuestionamiento y creciente presión interna e internacional para aclarar el rumbo político del país.